jueves, 18 de abril de 2024

Donde habita el sonido vive el silencio


Donde habita el sonido vive el silencio

Un micropoema de la cubana Fina García Marruz, titulado Cine mudo dice: “No es que le falta/ el sonido, / es que tiene/ el silencio.”

Pienso en él tras terminar de leer la novela Chamanes eléctricos en la fiesta del sol, de la joven escritora ecuatoriana Mónica Ojeda. Se ha dicho que es una obra que nos acerca a las múltiples lecturas que logramos del efecto del sonido en el cuerpo. Pero yo, me he fijado más en los silencios de la trama, en los hilos conductores que se valen de la ausencia de voz para guiarnos a pensar en lo que no existe y lo que está más allá.

En el Año 5540 del calendario andino, Noa decide salir de la violenta Guayaquil y viajar a la altura de los Andes, donde asiste a un festival de música a los pies de un volcán. En el certamen ocurre de todo, conciertos que hacen temblar la tierra bajo los pies de los asistentes, visiones extrasensoriales, sonidos estridentes, reencuentros con un padre y algún que otro desafuero.

Ojeda nos conduce con maestría a cuestionarnos esas relaciones parentales que para todos son únicas e irrepetibles. El padre de Noa -a quien ella busca-, la abandonó siendo niña, pero tras reencontrase, los lazos afectivos vuelven a tensarse -a hacerse firmes, como cuando tiemplas un tramo de hilo- a pesar de lo ocurrido en el pasado. El padre de Noa la cuida y la protege de los diablos que la acechan, acercándose a su ventana, riendo a carcajadas. Esos Aya Huma (Cabeza de diablo en quichua) son un símbolo en las comunidades indígenas de Ecuador, y no están allí en las páginas de la obra en vano, son -quiero pensar- un llamado que nos hace la autora para que nos reencontremos con nuestros propios monstruos, aquellos que se esconden debajo de nuestras camas desde que somos niños.

La novela es maravillosa, con un manejo del lenguaje poético impresionante, una musicalidad de la palabra espléndida, lo que nos demuestra una vez más que los límites de los géneros literarios se desdibujaron hace mucho tiempo, en la novela hay poesía y en la poesía, claro que sí, también hay narrativa.

La autora sabe lo que hace, y lo hace muy bien, si como bien dice: “Uno nunca le hace caso a lo que debería. Uno quiere equivocarse para tener algo que contar, para bailarle encima al error.” (Ojeda, 2024, pág. 163)

Chamanes eléctricos en la fiesta del sol nos vuelve a demostrar que la narrativa ecuatoriana no es una isla escondida, sino que habita en el cráter de un coloso, esperando el momento adecuado para estallar y derramarse como lava por todos los rincones del planeta.

*Pablo Virgili Benítez, es escritor. Tiene una Diplomatura en Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universidad Autónoma de Chile.

                                                                Línea de tiempo: 


21 de junio de 2016. Mónica presentó en LibriMundi- Quito la segunda edición de su primera novela "La desfiguración silva" Premio Alba Narrativa. Allí estuve e intercambiamos libros, le obsequié mi primer poemario "Amores Contrariados" publicado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Imbabura. 

Facsímil del autógrafo y dedicatoria que me escribió en esa ocasión: "Para Pablo. Gracias por la amistad que nos une a través de la escritura". 


Este fue el retrato que hice de Mónica, es parte de mi serie de dibujos Nuestra piel volcánica. 



viernes, 29 de marzo de 2024

Todo libro deja una enseñanza

Todo libro deja una enseñanza

*Por Pablo Virgili Benítez

Confieso que todavía no he leído la novela póstuma de Gabriel García Márquez, En agosto nos vemos. Sí he leído las disímiles opiniones que ha generado la publicación de la novela corta, o relato largo -como lo llaman algunos-. El público lector se encuentra dividido. Hay defensores y detractores.

La novela, escrita en el ocaso de un escritor magistral, aquejado por la demencia, quizás no llegue a llenar las expectativas de los lectores más exigentes. El propio Gabo, dijo que la destruyesen, que no valía la pena publicarla. Sus hijos y herederos han roto ese pedido, y han decidido lanzarla el día que el genio hubiese cumplido 97 años. Me viene a la mente, la actitud similar de Max Brod, amigo personal de Kafka, que omitió la petición del autor checo, de destruir todos sus manuscritos; si lo hubiese hecho, nos hubiésemos perdido de magníficas obras.


Todavía hay quienes piensan que Memoria de mis putas tristes, publicada en 2004, es una obra menor, al igual que ahora dicen de En agosto nos vemos. ¿Qué tan complicado puede llegar a ser para un autor no repetirse en cada obra? Memoria de mis putas tristes me pareció divertida y entretenida, me sacó muchísimas carcajadas esa novelita.

Con Cien años de soledad, no he logrado sobrepasar la página 15. Se me cae de las manos. Me parece un deseo mayor, una exaltación hacia el parnaso literario. Prefiero, El amor en los tiempos del cólera, una novela suprema, muy bien lograda, perfecta; creo que leí en alguna ocasión que era la obra favorita del mismo García Márquez.

No perdamos la oportunidad de leer la despedida del Gabo, En agosto nos vemos, es su mensaje desde el más allá, su llamado de atención, su último recuerdo. Todo libro deja una enseñanza, no importa si es malo o bueno, -es tan subjetiva la clasificación-, que sería una quimera, enviar esta novela al cementerio de los libros olvidados.


*Pablo Virgili Benítez, es escritor. Tiene una diplomatura en Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universidad Autónoma de Chile.





domingo, 18 de febrero de 2024

Los vientos

 Los vientos

por Pablo Virgili Benítez

 

Mario Vargas Llosa nos vuelve a demostrar que es un escritor de altos quilates. Con el cuento titulado “Los vientos” hace gala del dominio de la técnica narrativa y de la vocación del escritor.

«Un hombre viejo sale de su casa para protestar por el cierre de los últimos cines de una Madrid del futuro (…) El cuerpo le falla, de la memoria al intestino (…) Critica las novedades en el arte y la literatura, se burla del vegetarianismo» (…)

El personaje del relato, un señor de la tercera edad que padece flatulencia, asiste a una manifestación popular por el cierre de una cadena de cines, al intentar regresar a su domicilio, descubre que no recuerda la dirección o cómo llegar hasta su hogar. Decide reposar sentado en un banco de la plaza, y pasa revista a sus más profundos pensamientos.

Vargas Llosa realiza en este excepcional cuento, un ejercicio de introspección a través de su personaje. El lector agudo descubrirá por allí, escondido algún que otro detalle autobiográfico de la vida del autor, pero sobre todo una critica aguda y certera sobre la realidad actual.

De ejemplo, este fragmento: “Las matanzas entre israelíes y palestinos siguen allí como demostración cotidiana de nuestra vocación autodestructiva. Y es curioso que un pueblo como el judío, que fue perseguido en toda la historia, se haya vuelto imperialista y colonial, por lo menos con los desdichados palestinos”. (Vargas Llosa, 2023). 

Y una defensa de lo verdaderamente importante: “para mí, de otra época, la vida sin bibliotecas es una vida muerta”. (Vargas Llosa, 2023).


Reseña publicada en diario Expreso de Ecuador, el viernes 16 de febrero del 2024. 

Se pusieron en circulación 14 929 ejemplares. 



miércoles, 21 de junio de 2023

Sin destino

 Sin destino 
por Pablo Virgili Benitez 

Uno no sale ileso tras la lectura de "Sin destino" de Imre Kertész, el libro es un golpetazo directo al mentón. Historia del año y medio de vida de un adolescente húngaro judío en diversos campos de concentración nazis. En sus páginas se narra el horror, los extremos a los que puede llegar un ser humano guiado por el odio y la teoría de la superioridad de las razas, pero también la posibilidad de encontrar en el infierno, la esperanza. "(...) todo lo nuevo hay que empezarlo con buena voluntad, incluso en un campo de concentración; esa fue mi experiencia (...) esa era mi convicción, en eso se basaba mi comportamiento (...)" Kertész, que sufrió en carne propia el encierro en el campo de concentración de Buchenwald nos dice: "el dolor me acompañaba siempre, a todas partes". Una lectura que no lo dejará indiferente. Un combate de boxeo entre escritor y lector. Una obra memorable.

                                ******************** 
Reseña publicada en diario Expreso de Ecuador, el viernes 23 de junio del 2023. 
Se pusieron en circulación 14 898 ejemplares. 



lunes, 5 de junio de 2023

Kentucky seco

 Kentucky seco

por Pablo Virgili Benitez 

Quiero comenzar esta reseña desde el final hacia el principio, desde atrás hacia adelante. En el Epílogo del libro, titulado A palo seco, Chris Offutt nos cuenta su proceso de escritura. Revisó los cuentos exhaustivamente, en ocasiones hasta tres o cuatro veces por día, depurándolos y suprimiendo un tercio del total de cada texto. Offutt quería escribir un libro que narrase la vida de los habitantes de los Apalaches alejándose del estereotipo del campesino bonachón: “Mi objetivo era brindar un libro a la gente de casa, un libro sobre nosotros, no sobre ellos, un libro en que los lectores de las montañas pudiesen por fin reconocer su cultura sobre el papel, con un lenguaje que pudiesen entender, sin condescendencia”.

Kentucky seco está integrado por nueve relatos, publicado originalmente en los Estados Unidos en 1992, recién arribó al mundo literario en español en el año 2019. Offutt narra en sus cuentos la vida diaria de la gente del estado de Kentucky, usando un lenguaje directo, a ratos crudo, a veces tierno, pero siempre sin miramientos de ningún tipo, apegado en todo momento a la realidad. Son cuentos muy bien escritos, donde navegan la crudeza de las relaciones interpersonales, el dolor que puede causar un accidente de una grúa, o la preocupación que ocasiona en un matrimonio el juego de niño del esposo que prometió casarse con la comadrona del pueblo, que ahora los acecha en las noches frías.

Sirva de ejemplo para ilustrar aquello, este fragmento: “Treinta años antes, la primera mujer de Casey murió al día siguiente de casarse. Había salido a darse una vuelta por la propiedad en busca de un buen sitio para plantar el huerto y Casey la encontró luego bajo un árbol con una rama partida incrustada en la cara. Le había atravesado el ojo hasta el cerebro.”

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Reseña publicada en Diario Expreso de Ecuador, el jueves, 8 de junio de 2023. 

Número total de ejemplares puestos en circulación: 13 052. 



domingo, 30 de abril de 2023

Cuaderno de la lluvia

Cuaderno de la lluvia

por Pablo Virgili Benitez

La crónica es un género periodístico y literario que demanda mucho esfuerzo. Transmitir un hecho, narrar un acontecimiento, cautivar al lector son las herramientas que debe usar el autor para encantar a quien lo lee.

 América Latina ha dado a luz a excelsos cronistas: García Márquez, Martín Caparrós, Ciro Bianchi, Luis Rogelio Nogueras, etc. En Ecuador, desde hace algún tiempo sigo de cerca la actividad literaria de un cronista experto, el ecuatoriano Miguel Molina Díaz.

Miguel ha hecho de la crónica su trinchera diaria. En Cuaderno de la lluvia reúne una colección de crónicas de diversas temáticas. Recorridos por ciudades como Ámsterdam o Roma, nos cuenta el agónico fin de una de las librerías más longevas de Barcelona, e incluye aquí la que considero su mejor pieza: Escribo por Cuba. En ella cuenta las vicisitudes de un grupo de migrantes cubanos que se negaban a ser regresados a Cuba desde Quito. El proceso legal, el juicio, las disposiciones salidas desde el palacio de Carondelet, y las lágrimas de los extranjeros que veían ahogadas sus esperanzas de un futuro mejor son contadas por Miguel con una maestría escritural digna de alabanzas.

Miguel Molina es un cronista de alto vuelo, por sus venas fluye la crónica, en sus cuatro costuras lleva cosidas la capacidad de contar historias, aquella que desde le antigua era nos hizo más humanos, solidarios.

foto: El Universo vía PressReader

sábado, 22 de abril de 2023

Matar a un ruiseñor

 

Matar a un ruiseñor

por © Pablo Virgili Benitez

Clásico de la literatura universal, única obra publicada por su autora Harper Lee con la que obtuvo el premio Pulitzer, máximo galardón literario de los Estados Unidos en 1961, ha vendido más de cuarenta millones de copias en todo el mundo, y fue llevada a la gran pantalla.

Atticus Finch es el mejor abogado del condado de Maycomb en Alabama. Le es encargada la defensa del afroamericano Tom Robinson acusado de violar a la joven Mayella Ewell. Atticus se gana la repulsa de todo el pueblo por ser un ama negros.

La novela, publicada en 1960, en pleno apogeo de la lucha por la igualdad racial en Estados Unidos es un alegato a favor de esos justos reclamos, y un sacudón a la identidad estadounidense.

Scout Finch, una niña de apenas ocho años es la narradora principal de la trama. Nos contará la historia del condado, y los movimientos de sus habitantes, el desarrollo del juicio y la indignación familiar que supuso la injusta condena de Tom Robinson.

Harper Lee demuestra una maestría narrativa y literaria admirable, dejando en el texto de su obra cumbre frases memorables:

  (…) no he visto nunca a ningún Jurado decidirse en favor de un negro pasando por encima de un blanco…

 

  (…) ¡El tono con que aquel hombre llamaba continuamente muchacho al negro y se mofaba de él, y volvía la vista hacia el Jurado cada vez que contestaba…!

 

  Bien, Dill al fin y al cabo no es más que un negro.

 

   Me importa un comino. No es justo, sea como fuere, no es justo tratarlos de aquel modo…

 

La defensa de Tom Robinson que hace Atticus Finch frente al tribunal es una clase magistral de Derecho penal, que todos los abogados debiesen leer.

 Harper, nos regala una de las más bellas defensas del hábito de la lectura jamás escrita:

  Eh, tú — contestó Jem, amablemente.

  Soy Charles Baker Harry —dijo el otro—. Sé leer.

  ¿Y qué? — dije yo.

  He pensado nada más que os gustaría saber que sé leer. Si tenéis algo que sea preciso leer, yo puedo encargarme…

  ¿Cuántos años tienes? —le preguntó Jem—. ¿Cuatro y medio?

  Voy por los siete.

  Entonces no te ufanes —replicó Jem, señalándome con el pulgar—. Ahí Scout lee desde que nació, y ni siquiera ha empezado a ir a la escuela.

 

Matar a un ruiseñor, ¡una novela que hay que leer!

miércoles, 5 de abril de 2023

El lugar más bonito del mundo

El lugar más bonito del mundo

por © Pablo Virgili Benitez

El lugar más bonito del mundo es una novela infantil de la escritora estadounidense Ann Cameron.

Ann, nació en Rice Lake, Wisconsin, Estados Unidos en 1943 y estudió Literatura en la Universidad de Harvard. Ha pasado largas temporadas en Guatemala. Ha publicado catorce libros para niños, los que han sido traducidos a varias lenguas.

Juan es un niño de siete años que vive en Guatemala. Abandonado por su madre es acogido por la abuela que es muy pobre, aunque tiene una casita propia. Juan aprende el oficio de limpiabotas, trabaja mucho y gana dinero, pero quiere hacer algo más que limpiar zapatos, es inteligente, quiere progresar, aprender a leer, ir a la escuela, quizás más adelante ir a la universidad. La abuela se siente muy orgullosa de su nieto, y le explica cuál es para ella el lugar más bonito del mundo.

 

Juan ayuda a su abuela a vender en el mercado el delicioso arroz con leche que ella prepara. Aprende aritmética y a lustrar zapatos. Mientras limpia las botas y sus clientes leen el periódico, Juan les pide que le digan lo que dice en el diario, así aprende a leer. Mientras realiza su oficio junto a la oficina de turismo de San Pablo, Juan ve a los niños pasar camino a la escuela, y dentro de él se enciende la chispa por aprender.

"Solo había una cosa, que, a veces, me hacía sentirme un poco triste, y era cuando veía que pasaban cerca de mí chicos que iban a la escuela. Yo me pasaba el día sentado entre el polvo, manchado de betún, y ellos iban limpios y bien peinados con sus lápices y sus cuadernos camino de sus clases."

 Juan ingresa a la escuela y pronto se destaca por su inteligencia. Los maestros le envían a su abuela una nota en la que le comunican que lo pasarán a segundo grado por ser un alumno aventajado.

Con un lenguaje sencillo, propio de la literatura infantil, Cameron nos traslada a una nube repleta de enseñanzas para el diario vivir:

"Tienes que luchar por tus cosas, y no importa si pierdes. Lo que importa de veras es que no dejes nunca de batallar por conseguir lo que de verdad quieres."

"No tienes que hacer siempre cosas fuera de la corriente; lo que tienes que hacer es hacerlo todo de la mejor manera que puedas (...)"

El lugar más bonito del mundo, una lectura fresca y relajante.

sábado, 1 de abril de 2023

El acontecimiento

 

El acontecimiento

por Pablo Virgili Benitez

El Premio Nobel de Literatura siempre trae sorpresas, y el 2022 no fue la excepción. Ese año lo ha ganado la escritora francesa Annie Ernaux por “la valentía y la agudeza clínica con las que desvela las raíces, extrañezas y restricciones colectivas de la memoria personal”.

El Nobel nos descubre nuevos autores, y he corrido a leer “El acontecimiento”, novela de la nueva Nobel, publicada en el 2000. En ella Ernaux narra las vicisitudes que tuvo que sufrir para practicarse un aborto en enero de 1964, en la Francia aburguesada y conservadora; en ese entonces el aborto era penado. 

La escritura de Ernaux es directa, plana, hasta cierto punto simplista, pero no por ello carece de valor literario. Para todos quienes escribimos con un lenguaje coloquial, la sencillez al narrar nos permite que lectores de diferentes niveles de instrucción educativa se sientan identificados con nuestra obra, y eso Ernaux, parece saberlo bien. Ícono del feminismo mundial, su literatura tibia y descarnada, sin florituras, se ha visto empapada siempre por la exigencia del respeto hacia los derechos de la mujer. La octogenaria escritora se ha alzado con el premio más codiciado y respetado del mundo literario, aunque también vale decir, que se ha alzado con el premio más europeo y occidental, aquel que siempre parece olvidar que el mundo tiene varios continentes donde se escribe excelentemente.

En El Acontecimiento Ernaux, escribe:

“Sentí un dolor atroz. La mujer decía: «Deje de gritar, pequeña» y «Tengo que hacer mi trabajo», o quizá fueron otras palabras distintas que solo significaban una cosa, la obligación de ir hasta el final. Son las mismas palabras que he vuelto a encontrar después en los relatos de mujeres que abortaron clandestinamente, como si en esos momentos solo pudieran pronunciarse palabras relacionadas con lo ineludible y, solo a veces, con la compasión.” 


lunes, 9 de enero de 2023

La Metamorfosis

 

La Metamorfosis

© por Pablo Virgili Benitez

 

He vuelto a leer, tras seis años, “La Metamorfosis”, obra cumbre del escritor checo Franz Kafka. La primera vez lo hice, cuando cursaba el primer año de Bachillerato en el colegio, como parte del contenido de la materia de Lengua y Literatura.

Son, sin temor a equivocarme las noventa y tres páginas mejor escritas de toda la literatura universal. Kafka, que cuando la escribió economizaba su tiempo entre su trabajo en una compañía de seguros y el de escritor en las noches, veía como Europa comenzaba a resquebrajarse por conflictos internos. 

Gregorio Samsa exaltado, despertó en su cama y se asombró al ver que se había convertido en un monstruoso insecto. Kafka, con un arranque magistral, nos redescubre a nosotros mismos. ¿Qué somos en realidad?

Gregorio un comerciante próspero que trabaja arduamente para cancelar una deuda de su padre, pasa por un proceso metamórfico y se convierte en un invertebrado artrópodo. Es encerrado en su alcoba; su familia se avergüenza de su estado. Desde allí, dominando sus patas, y su caparazón Gregorio escucha todo: los desmanes de sus padres, el llanto de su hermana, los portazos de la criada. Vuela y se adhiere al techo, camina por las paredes, se desconoce a sí mismo. Quiere volver al trabajo, para ayudar a su padre, para seguir cancelando la deuda que le aqueja. Una mañana, tras abrir la puerta de su cuarto, la criada, descubre inerte, sin movimiento, el cuerpo de Gregorio. Su familia respira aliviada, y sigue su vida con total normalidad.

Con “La Metamorfosis” Kafka logra una crítica verídica de la sociedad de su época. La novela es un testimonio perspicaz del interior de las familias de comienzos del siglo XX. Una narración del yo personal de cada uno de nosotros, una búsqueda precisa del quién, una pincelada de intimidad. Es, una obra magistral.

viernes, 6 de enero de 2023

El viejo y el mar

El viejo y el mar

© por Pablo Virgili Benitez

 

Descubrí a Hemingway cuando bordeaba mis 15 años. Fue con una edición de 1975 de ese clásico del cuento contemporáneo que es “Las nieves del Kilimanjaro”. Ahora, he vuelto a él, con otro clásico: “El viejo y el mar”.

Santiago es un anciano pescador que se obsesiona con atrapar a un pez de inmensas dimensiones. Lleva ochenta y cuatro días consecutivos saliendo a la mar (sí a la mar, el mismo Hemingway lo dice: “la mar es una mujer: profunda, rica, insondable, vital”) sin éxito alguno. Un muchacho que le cuida y admira observa cómo se desgastan las energías del viejo pescador. Tras días en medio del océano, Santiago logra atrapar a un pez aguja enorme. No cabe en su pequeño bote y lo amarra a la borda del madero. Los tiburones acechan y en sucesivos ataques se comen la carne del gigante pez. Al llegar a tierra el viejo pescador, exhibe como trofeo de guerra el esqueleto del monumental pez. A pesar de todo, Santiago, el viejo, logra su proeza.

Con un ritmo narrativo trepidante que te mantiene en tensión página a página, con una prosa directa, precisa, concisa; sencilla, Hemingway logra una novela corta (94 páginas) magistral, cimera de la literatura universal. Con ella obtuvo el premio Pulitzer, máximo galardón de las letras estadounidenses, y años después le otorgaron el Premio Nobel de Literatura, preciado botín de los escritores.

El libro está lleno de enseñanzas; ambientado en las aguas del mar Caribe, en las cercanías de la ciudad de La Habana, capital de la República de Cuba. Esta, por ejemplo: “Sabía que cuando dice uno una buena cosa posiblemente no suceda”. O esta otra: “Pero el hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado”. Y para quienes afirman que en la obra de Ernest no hay poesía les dejo este ejemplo de la novela en cuestión: “Me alegro que no tengamos que matar las estrellas”.

Para culminar esta recomendación a leer El viejo y el mar, les comparto la opinión del Guerrillero heroico, tras leer el libro: “Sí, si debo decir algo sobre los libros en mi vida, mejor aún, sobre la novela, la poesía, o el cuento en mi existencia, pondré siempre adelante a ese gringo maravilloso que se llamó Ernest Hemingway, y a ese librito mínimo en páginas y personajes, pero inmenso en símbolos y verdades que se llama El viejo y el mar (Ernesto Ché Guevara).

Por último, la recomendación sincera, del gran maestro de nuestras letras latinoamericanas, para quienes aspiran ser escritores y para quienes son ávidos lectores: “Lee a Hemingway” (Gabriel García Márquez).

Lean El viejo y el mar, lean a Hemingway.

 

 

jueves, 5 de enero de 2023

Y amarle pude

“Y amarle pude”

© por Pablo Virgili Benitez

 

Para Naty, por haberme regalado

su tesoro literario más valioso.

 

Y amarle pude, es el título de la biografía novelada de la poeta Dolores Veintimilla. Su autora: la versátil narradora quiteña Alicia Yánez Cossío. Es quizás su obra menos conocida, pero la más cautivadora y precisa.

Narra en sus páginas las penurias sufridas por Dolores Veintimilla en la Cuenca del siglo XIX. Rechazada en los círculos literarios de la época por el machismo imperante –en la actualidad bien arraigado en la sociedad ecuatoriana– la poeta se sobrepone al recelo y brilla su talento. Su marido la abandona y queda sola en la lucha por mantener a su único hijo. Desata una batalla campal en la estricta ciudad andina al enfrentarse al obispo de la diócesis por ofenderla en escritos periodísticos. Todos la quieren excomulgar y mandar a la hoguera. Desesperada se suicida y deja en líneas de tinta, escrito, el amor que le profesa a su hijo y madre.

Una cita de la novela que retrata al Ecuador: “Es suficiente el país debilitado y empobrecido en el que ha nacido, plagado de revoluciones, de guerras civiles, penurias y exilios, del oportunismo de los mediocres y la observancia de la única moral que se basa en la apariencia”.

Para desterrar ese promedio de que cada ecuatoriano solo lee un libro al año, sería conveniente iniciar leyendo todos Y amarle pude, un autorretrato del Ecuador profundo.

“Si del mundo un imperio se hiciera,

que encerrara tesoros sin cuento:

si este imperio a mis pies lo pusiera,

lo cambiara por verte un momento.”

Dolores Veintimilla


martes, 3 de enero de 2023

Alquiler a las afueras

 

Alquiler a las afueras

por ©Pablo Virgili Benitez 

 A España le debemos mucho: nuestra arquitectura barroca, la paella, el idioma en que nos comunicamos y una vocación poética que intercambia versos a los dos lados del Atlántico.

He leído por estos días el cuaderno Alquiler a las afueras del poeta español Pedro Andreu. Su poesía, llena de una armonía y una musicalidad sin precedentes encanta. Alejada de la lírica comercializable de estos tiempos, tiene un público selecto que ama lo que lee, que valora la calidad literaria. En Cumpleaños extraño Pedro dice: "Mañana lloverá y yo te abrazaré/ y es mi cumpleaños. Más triste que otras veces./ Cumplo 35 y he escrito una novela que no se distribuye/ aunque es nítida y brillante como un grito." El dilema universal que conocemos quienes escribimos: querer publicar y no hallar dónde.

Dejando a un lado las tristezas, en Alquiler a las afueras hay versos que brillan con luz propia: "Sólo quiero que vengas con lo puesto/ a desnucar conmigo palabra/ por palabra este poema". O: "Me gusta amontonar palabras/ prenderlas fuego y,/ con las que sobreviven,/ tejerme una bufanda/ contra el frío impreciso/ de estar vivo." Un breve autorretrato: "Esta tarde en que el mundo/ es pura hambre de ti,/ de lo que alguna vez creías que serías,/ que alcanzarías a ser/ y que quedó tan sólo en esto: papel mojado, decepciones, autor prometedor, juglar en paro." Estamos ante una poesía renovadora, ejemplarizante. Leyéndola he sentido alegría, satisfacción, esperanza.

Si aún le quedan dudas cito este: "Y por fin llegó la víspera del cinco de septiembre,/ la fecha en que dijeron unos jueces y el banco/ que aquella casa nuestra ya no sería nuestra,/ aunque sonara absurdo y hasta obsceno./"

Alquiler a las afueras: maravilla literaria.

lunes, 2 de enero de 2023

Gabriel (A)

 Gabriel (A)

© por Pablo Virgili Benitez 

Una pertinaz llovizna caía sobre el asfalto de la avenida Naciones Unidas. Entramos al Quicentro esquivando la lluvia. Se presentaba en la librería Libri Mundi la novela Gabriel (A) la más reciente obra del escritor ecuatoriano Raúl Vallejo.

Gabriela es una transexual que se ve amenazada constantemente por los efectos de los prejuicios en el estrato social, y en la manera de actuar, y de rechazar “lo diferente” de las personas. Se harta de las miradas cortantes, de los cuchicheos estruendosos y de las ofensas verbales que debe soportar a diario en las calles de la fría Quito, o en la conservadora y cálida Guayaquil.

En una ocasión la persiguen unos tipos que la acosan. Llega a salvo a su departamento, pero la obnubilan los recuerdos de las historias de sus otras amigas transexuales que fueron obligadas a desnudarse, a bailar en un poste y a soportar disímiles vejámenes. Gabriela es una guerrera, que es atacada con frecuencia por una sociedad dura, y contundente con lo distinto, con lo diverso, con lo que se aleja de la norma establecida.  

Frecuenta un bar llamado Socios, donde conoce a Miguel, un ejecutivo bancario que ha roto su relación amorosa con su novia. La atracción entre ambos es inmediata. Lo que sigue lo irá descubriendo usted al leer la obra; no quiero excederme en detalles, por aquello de que ahora toda crítica lleva el cartel de: cuidado contiene spoilers.

La obra, con la que el autor ganó el Premio Miguel Donoso Pareja 2018 que concede la Feria Internacional del Libro de Guayaquil está repleta de colombianismos, esas palabras picarescas del lenguaje coloquial colombiano y que le permitirán al lector ampliar su vocabulario. Allí están a modo de ejemplo: conchudo que significa traicionero, mal intencionado, mala persona; guaches: patán, persona ordinaria y soez; pirobo: persona despreciable; entre muchos otros.

Como toda creación literaria Gabriel (A) ostenta frases lapidarias que funcionan a modo de crítica a la realidad en que vivimos, y nos recuerdan que la ficción es un espejo donde se observa el mundo real.

“Debemos ser unas nazis muy singulares: somos nosotras las que sufrimos el acoso, es a nosotras a quienes nos golpean y nos matan cada vez que a los machos se les antoja, cada vez que se enojan; y después, ante el cadáver de la mujer de turno, se excusan diciendo que se trata de crímenes pasionales”.  He aquí una veraz descripción de lo que sufren a diario las mujeres a causa de la violencia machista.

O aquí, donde se refleja el estigma social hacia las personas transexuales: “Es que cuando una es trans, a fin de cuentas, solo le queda trabajar de puta o peluquera”.

Y por allí, suelta, entre las páginas de Gabriel (A) el lector atento descubrirá una frase acertada en todo momento: “Los políticos son maña y secretos, solo aparecen en días de elecciones”.

Con Gabriel (A) Raúl Vallejo nos regala una pincelada perfecta de nuestro interior. Es una llamada de atención a nuestra forma de pensar, una mirada íntima a lo que somos como sociedad. Es una alerta, un exhorto a que nos detengamos a pensar cómo tratamos a los demás, porque como dicen los que saben: como trates, serás tratado.

Lean Gabriel (A). Dense la oportunidad de adentrarse en los entresijos de una novela corta, sencilla en apariencia, pero muy profunda en el fondo, y en la forma. Lean a Raúl Vallejo, es una de nuestras mejores plumas, se los puedo asegurar.